Distancia: 25 km Dificultad: Muy Alta
El inicio no podría haber sido más espectacular ni más duro. Salimos de Saint-Jean al amanecer, con la niebla cubriendo las calles empedradas. La "Route Napoléon" es famosa por sus vistas y su desnivel.
La subida es implacable. Durante horas, solo ves verde, ovejas y otros peregrinos jadeando. Pero al llegar al punto más alto, la vista de los Pirineos es impagable.

Saint-Jean-Pied-de-Port
La bajada hacia Roncesvalles a través del bosque de hayas fue mágica, aunque mis rodillas empezaron a quejarse. Llegamos al albergue justo para la misa del peregrino. La sensación de camaradería ya se respira en el ambiente.